Lenguaje claro

domingo, 9 de abril de 2017

Arrancando un Ford T

La puesta en marcha de un automóvil en el siglo pasado no era para nada similar a abrir la puerta, sentarse y girar una llave en el tablero. Era un poco más complicado que eso, más sino se contaba con un arranque eléctrico. Esos recién comenzarían a hacerse populares hacia finales de la década del diez en el siglo XX. Hoy les contaré cómo era poner en marcha un Ford T.

Ford T que estaba recorriendo la Ruta 40 en el año 2016.


El Ford T, creación de Henry Ford, presentado en el año 1908, y comercializado a partir de enero de 1909, fue un automóvil revolucionario en varios aspectos. Uno, tal vez el más importante de todos, fue su manejo diferente a los demás automóviles contemporáneos.

Tanto era así que muchos granjeros en Estados Unidos compraron un Ford T sin tener la menor idea de cómo conducirlos. Sin embargo se iban de la concesionaria de su pueblo arriba de un Ford T. Como ese chacarero que contaba mi padre que llegó a su campo, después de comprarlo en el pueblo, y estuvo dando vueltas hasta que se le consumió la nafta. No sabía cómo detenerlo.

En el volante había dos bigotes, como se conocía popularmente, a las palanquitas a derecha e izquierda de la columna de dirección. A la derecha estaba lo que se conocía como acelerador y a la izquierda el avance del encendido.

El Ford T no tenía bomba de nafta por lo tanto el combustible llegaba al carburador por medio de gravedad, igual que en su sucesor, el Ford A. Los primeros Ford T tuvieron el tanque de combustible debajo del asiento del conductor y para tener idea de la cantidad de combustible había que medirlo. Para eso se usaba una tabla de madera graduada que se introducía en el tanque.

Camión Ford T transporte de hielo.

En los posteriores modelos el tanque de combustible pasó al torpedo ubicado detrás del motor y por delante del parabrisas. Para cortar el paso del combustible había una llave que hacía las veces de canilla, algo parecido a algunas motocicletas.

Así que antes de ponerlo en marcha, y teniendo combustible en el tanque, se procedía a girar la llave de paso de nafta. También se llevaba la palanquita del avance del encendido a su posición más alta. Esto era para retrasar el encendido y evitar una “patada” de la manija, o manivela. Con ella le daríamos arranque a nuestro Ford T.

A partir del año 1919 se ofreció un arranque eléctrico en forma opcional que parece que no era muy confiable. En el año 1916 se lo equipó con faros eléctricos, también en forma opcional, antes eran de acetileno, como la gran mayoría de los automóviles de la época.

Antes de irnos hacía adelante para girar la manivela teníamos que tener la precaución de poner hacia atrás la palanca que estaba a la izquierda del conductor. Dicha palanca en posición trasera frenaba la transmisión y era lo que se conocía como freno de mano. Les recuerdo que el Ford T no tenía frenos en las ruedas delanteras, solo en las traseras.

Pero había otro problema en tiempo invernal y por el tipo de aceites que se usaban en las transmisiones, en aquellos años, que no eran multigrado. Por lo cual toda la transmisión se comportaba solidaria y no quedaba otra alternativa que levantar una rueda trasera sino queríamos que nos atropellara nuestro Ford T al ponerlo en marcha.

Vista del lado derecho de la cabina del camión Ford T.
Se aprecia la palanquita del acelerador.

Con todos estos recaudos y previamente de darle contacto, para que tuviera electricidad la bobina de imanes en forma de letra “V”, ya podíamos darle los manijazos necesarios para ponerlo en marcha. La famosa “patada” podía dislocar un hombro o fracturar una muñeca. Con el tiempo se le tomaba la mano. De esta acción es la frase: “Le dicen Ford T: con media vuelta arranca”.

Una vez en marcha ya podíamos correr hasta el puesto de conducción para regular el motor. Un dato: en los primeros Ford T el cebador estaba ubicado en el carburador y había que accionarlo desde allí. En los sucesivos modelos se colocó una perilla en el tablero. Lo mismo que el paso de nafta cuando el tanque de combustible pasó a ubicarse en el torpedo.

Ya teníamos en marcha el Ford T y sin atropellarnos. Si era invierno y teníamos una rueda trasera levantada con el crique debíamos esperar a que el aceite de la transmisión tomara temperatura. En un principio la rueda giraba a toda velocidad y luego se iba deteniendo hasta pararse por completo. Era hora de bajar el Ford T y salir en marcha.

Ahora ya en el puesto de conducción nos encontramos con tres pedales. Ninguno era lo que ahora son para la misma ubicación. El pedal de la izquierda nos servía para conectar las dos marchas hacia adelante que tenía el Ford T, primera y directa. Para accionar la directa había que poner la palanca de la izquierda hacia adelante y dejaba de actuar como freno de mano.

Vista de la cabina del camión Ford T con resaltado de
los tres pedales y la palanca de freno y directa

El pedal del centro era la marcha atrás y el de la derecha el freno de las ruedas traseras. Pisando a fondo el pedal de la izquierda se ponía en marcha el Ford T entonces debíamos regular la velocidad con el acelerador de la palanquita de la derecha (bigote) y buscar la mejor chispa de la bujías con la palanquita de la izquierda. En realidad el acelerador no era tal sino que regulaba el régimen de vueltas del motor del Ford T.

A medio pedal izquierdo actuaban como punto muerto y nos servía para detener la marcha del Ford T. Al soltarlo del todo y con la palanca de la izquierda hacía adelante se conectaba la directa. Ya podíamos circular a la velocidad que quisiéramos. Para poner marcha atrás teníamos que pisar el pedal de la izquierda y tirar la palanca de la izquierda hacia atrás. Entonces podíamos pisar el pedal del centro y el Ford T comenzaba a marchar hacía atrás.

Como les dije en el comienzo de esta nota, no era cuestión de subirse y darle arranque. Eran otros tiempos y otros autos. Hace tiempo que pensaba escribir una nota de cómo poner en marcha un Ford T. Un seguidor de Taringa! me preguntó si no podría escribir una nota y me puse a investigar. Algo sabía del tema, pero tenía puntos oscuros.

Espero que la nota les sirva, no para poner en marcha un Ford T, no se consiguen a la vuelta de la esquina, pero sí para saber cómo se hacía. Además se pueden topar con un ejemplar en alguna muestra y pueden darse el lujo de contarles a los demás, que no sepan, cómo se ponía en marcha un Ford T.

La foto del Ford T que se encontraba recorriendo la Ruta 40 en el año 2016 la y tomé el domingo 4 de septiembre del mismo año en Los Cardales cuando se realizó la 4ª edición de Autos Clásicos Cardales. En cambio las fotos del camión Ford T, que incluye las dos de la cabina, fueron tomadas el domingo 31 de agosto de 2014 en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) sede General Pacheco en el encuentro solidario organizado por el Club de Leones de General Pacheco.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos 

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