Lenguaje claro

domingo, 9 de agosto de 2015

Aquellos viejos carburadores

Hoy hablar de carburadores en los automóviles del siglo XXI es hablar del pasado. Todos los automóviles han abandonado el carburador como medio de alimentar con combustible un determinado motor. Hoy tenemos que hablar de inyección y encima la electrónica está metida en el medio.

Dibujo del carburador Vaurs de principios del siglo XX.
Dibujo de la Enciclopedia Salvat del Automóvil.


Pero la historia en el siglo XIX fue distinta. Los primeros motores de combustión interna necesitaron de un carburador para lograr que el combustible entrara dentro del motor. Esos primeros carburadores no eran para nada iguales a los que conoceríamos años más tarde.

Los primeros carburadores eran de tres tipos: de evaporación forzada o saturación, de inmersión o de barboteo y mixto. Estos carburadores eran engorrosos y pesados que consistían en varios tubos y un recipiente. Nada que ver con los carburadores que conoceríamos en el siglo XX.

Básicamente su funcionamiento consistía en oponer una fuerte resistencia al paso de la mezcla, aire más combustible, hacia la cámara de combustión, donde se encontraban los cilindros del motor. La vaporización que se lograba no era satisfactoria en especial en períodos largos. Las mezclas no eran homogéneas y la composición no era la adecuada para los diferentes regímenes del motor en su funcionamiento.

Carburador del Ford T del año 1922.
Fotografía de la Enciclopedia Salvat del Automóvil.

Los carburadores de saturación, o evaporación forzada, el aire ingresaba al carburador por un tubo produciendo un roce con el combustible y lo vaporizaba en una porción que arrastraba hasta los cilindros. Con la evolución se le agregaron diafragmas que lograron enriquecer la mezcla que se lograba calentar al circular en contracorriente con los gases de escape.

En cambio en los carburadores de barboteo por donde entraba el aire era un tubo de inmersión que llegaba hasta el fondo del carburador. De esta forma el aire, que solía precalentarse, burbujeaba a través del combustible y se lograba enriquecer con esos vapores. Luego la industria le agregó un dispositivo para controlar el nivel del combustible con un flotador. Más tarde se los complementó con una toma de aire suplementaria, que estaba conectada al tubo de admisión y el conductor tenía un mando, que manualmente, le permitía corregir las irregularidades de la mezcla del aire con el combustible.

Las primeras patentes se obtuvieron en Francia, para los perfeccionamientos del aquellos primeros carburadores. Etienne Lenoir tuvo su patente en el año 1884. Así los carburadores Rouart-Lenoir se difundieron entre los años 1885 y 1889. Esos carburadores fueron usados en motores de la marca Lenoir, como los fabricados por Edouard Delamare y por Deutteville. Los carburadores Rouart-Lenoir sustituyeron los carburadores del tipo esponja que no tuvieron éxito.

Carburador automático de nivel constante que se montó en el Fiat 501
en el año 1924. Fotografía de la Enciclopedia Salvat del Automóvil.

Pero hubo otros fabricantes de carburadores de vaporización. Estos modelos dotados de un dispositivo de nivel constante de combustible fueron construidos por: Longuemare, Capitaine, las empresas Deutz, Körting o Dürr. También Priestman y Kjelsberg-Nobel, contemporáneos de Lenoir, usaron carburadores de vaporización.

El principal problema de estos carburadores era que el aire substraía la parte más volátil del combustible con lo cual la carburación cada vez se hacía más difícil. Porque se tenía que vaporizar elementos más densos y menos volátiles. Además estos carburadores se veían afectados por la presión atmosférica, temperatura ambiental, la humedad del aire y otras causas producían irregularidades en la vaporización del combustible.

Las pendientes del camino y las vibraciones, propias de los primeros motores de combustión interna, afectaba la mezcla correcta, que no podía modificarse con el mando manual de la toma de aire suplementario. Pero un invento iba a mejorar los carburadores en el futuro.

Dos carburadores S.U. montados en el motor de un Aston Martin Speed Model
del año 1934. Los difusores de aire variaban para mantener constante la
velocidad del aire. Fotografía de la Enciclopedia Salvat del Automóvil.
Siegfried Marcus fue un inventor austríaco que usó por primera vez, al menos eso parece ser, la pulverización de nafta en el año 1865. Así ideó y proyectó un pulverizador de nafta pero para ser usado en lámparas y no en motores de combustión interna. Fue Wilhelm Maybach que en el año 1893 construye el primer carburador con pulverización de nafta que luego sería patentado por Gottlieb Daimler en el año 1895. Ese carburador llevó el nombre de Phoenix y se usó en motores de varios cilindros y logró un gran éxito industrial. También logró alcanzar a la industria automotriz.

Recordemos que a finales del siglo XIX se debatió durante algunos años que los motores de combustión interna solo servirían como motores estáticos. Y así se usaron en reemplazado de los motores de vapor en las diferentes industrias. Fueron algunos precursores que insistieron que los motores del ciclo Otto podía mover vehículos. La esposa de Karl Benz, Bertha Ringer, fue la que impulsó a su marido para que siguiera fabricando automóviles, cosa que había dejado de lado, en cambio de seguir fabricando motores estáticos.

El nuevo carburador con pulverizador de nafta también tenía un nivel constante de combustible y un surtidor de combustible. Este sistema había sido usado por Bernardi, constructor italiano de triciclos. Con la aparición de este nuevo tipo de carburador significó la desaparición de los tipos iniciales que eran imperfectos en la mezcla del combustible con el aire atmosférico.

Motor de 6 cilindros en V del Fiat Dino de la primera serie con 
tres carburadores invertidos de doble cuerpo. 
Fotografía de la Enciclopedia Salvat del Automóvil.
 El primer carburador con el sistema de auto compensación para la dosificación del aire y el combustible, con dos pulverizadores, uno principal y otro secundario, fue el Zenith del año 1906 y lo anunció la empresa Bavery. A partir de ese momento comenzaron a evolucionar los carburadores compensados que lograban asegurar una cierta constancia, con un amplio rango, de la dosificación de la mezcla.

Luego comenzarían aparecer marcas que nos son conocidas como Weber, Solex, Stromberg, S.U., Carter, Holley por mencionar solo algunas marcas de carburadores para automóviles. Con la evolución de los carburadores conoceríamos los de doble, triple y cuádruple cuerpo, estos últimos muy usados en la industria automotriz estadounidense.

Luego vendría el uso de más de un carburador para lograr mejores potencias, y reacciones, de un determinado motor, en especial en el uso deportivo. Los carburadores se complementarían con los compresores para sobrealimentar un motor. Esto muchas décadas antes que se usaran los turbos para aumentar la potencia y reacción de un automóvil.

Las imágenes de los viejos carburadores fueron tomadas de la Enciclopedia Salvat del Automóvil publicada en el año 1974 en la ciudad de Pamplona en España.

Mauricio Uldane
Editor de Archivo de autos



Archivo de autos es armado en un ciber por falta de recursos económicos ya que no cuenta con financiación de ningún tipo.